viernes, 6 de noviembre de 2009

POSIBLES CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA INDIGENCIA


Se entiende como indigencia al ingreso insuficiente, aun respecto a alimentos únicamente, para cubrir una canasta básica de alimentos para un individuo o un hogar. El concepto de “línea de indigencia” procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes como para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades. De esta manera, los hogares que no cuentan con ingresos suficientes para adquirir esa canasta son considerados indigentes. La Canasta Básica de Alimentos se determina en función de los hábitos de consumo de la población y de los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos. Una vez establecidos los componentes de la CBA se los valoriza con los precios relevados por un Índice de Precios al Consumo. El valor de la CBA es la Línea de Indigencia. Así mismo, se puede considerar que las personas cuyos recursos son iguales o inferiores al salario mínimo son indigentes pero en diferente medida, pues las necesidades que no son satisfechas de forma total y eficiente, son problemas solucionados a medias.

La indigencia motivada por diversos agentes como: la inequidad social, la violencia intrafamiliar, el desplazamiento forzoso, la drogadicción, el abuso infantil etc.; es en principio, un atentado contra la dignidad humana, del cual somos culpables: La Sociedad, el Estado, la Iglesia y la institución familiar, que se encuentra en un proceso de degradación moral y ética. Luego de un tiempo, el "Habitante de calle" va desarrollando una relación sadomasoquista con esa sociedad que lo segrega, enfrentándose a las normas establecidas que transgrede con una actitud intimidante, en retaliación contra la discriminación de que es objeto; al tiempo que se regodea en su papel de víctima, propiciando la compasión hipócrita, representada en limosnas y en acciones estatales, paternalistas, de las que se beneficia impunemente.

Esta situación donde se es indigente por falta de equidad social, por la indiferencia y el capitalismo que revierte sus consecuencias en “compromiso” de “apoyar” mediante la limosna motivada por el miedo y la compasión excesiva, hacen de la indigencia un grave problema a atender so pena de que se convierta en otra característica globalizada de nuestra vida contemporánea. Por eso es imperativo devolverle la dignidad, al "Habitante de calle", reconociéndolo como individuo de plenos derechos y deberes, que puede disfrutar de las garantías a que tienen acceso todos los ciudadanos, pero también sujeto a las normas establecidas; y mediante un acompañamiento integral -salud, educación, techo, capacitación laboral-, ayudarle a entender, que él es el único responsable de su destino, y dueño o víctima, de su futuro. No es cuestión darle el pescado y enseñarle a pescar; es más importante, aún, ayudarle a fabricar su propia vara de pescar.

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